Aviso para divorciados en septiembre: el ‘método Juana’ no existe

Las resoluciones judiciales son de obligado cumplimiento. No las incumpláis. Tiene consecuencias graves.

“La única alternativa al cumplimiento de una sentencia es intentar conseguir otra que la modifique”

El artículo completo en “EL ESPAÑOL” en el siguiente enlace:

http://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20170827/242345765_12.html

Autora del artículo: Cruz Sánchez de Lara Sorzano.

La claridad en las nóminas de los trabajadores

El artículo 29.1 del Estatuto de los Trabajadores, en su párrafo tercero establece que:

         “La documentación del salario se realizará mediante la entrega al trabajador de un recibo individual y justificativo del pago del mismo. El recibo de salarios se ajustará al modelo que apruebe el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, salvo que por convenio colectivo o, en su defecto, por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, se establezca otro modelo que contenga con la debida claridad y separación las diferentes percepciones del trabajador, así como las deducciones que legalmente procedan.”

Muchas veces nos hemos visto obligados a realizar múltiples cálculos matemáticos, debido sobre todo a la oscuridad o falta de claridad de la nómina, para saber si la retribución que hemos percibido coincide realmente con la que hemos devengado por nuestra labor.

Para evitar esto resulta fundamental que los trabajadores puedan entender de forma clara y concisa todos los conceptos retributivos que se establecen en la nómina, porque las nóminas, cuando más claras mejor.

Recientemente, la Audiencia Nacional, Sala de lo Social, ha dictado una resolución en la que fue ponente D. Ramón Gallo Llanos (Sentencia de la Audiencia Nacional número 70/2017, de 16 de mayo) por la cual se declara el derecho de los trabajadores a que la empresa para la que prestan servicios les entregue unas “nóminas con la debida claridad y separación las diferentes percepciones”, para facilitar así a una mejor comprensión de la misma.

Así, establece la misma en sus Fundamentos de Derecho el siguiente tenor literal:

   “Y así las cosas, la Sala estima que el tipo de nóminas que se confecciona priva al trabajador del conocimiento preciso del origen de los distintos conceptos retributivos devengados, viéndose obligado a efectuar complejos cálculos matemáticos a fin de cotejar si la retribución percibida coincide con la efectivamente devengada prueba de ello son las notas explicativas que la demandada adjunta a las nóminas para que la sala logre comprender la cuantificación de cada uno de los conceptos-, con lo que hemos de concluir como señala la actora que las nóminas en lo que se refiere a estos conceptos no superan los cánones de claridad y transparencia arriba expuestos.

El hecho de que el trabajador tenga cabal conocimiento de los días que ha cursado baja por IT, o de la jornada que realiza diariamente, y que se facilite tal conocimiento mediante herramientas informáticas, no priva al empleador de especificar de forma clara y precisa en los términos expuestos los distintos conceptos retributivos en la nómina. Antes al contrario, dicha información ha de servir al empleado para que una vez recibida una nómina en la que figuren de forma clara y transparente el origen de cada una de sus retribuciones, cotejar que lo que figura en la misma se compadece con la efectiva retribución devengada.

Esta sentencia ha provocado un interés jurídico y mediático, pues se ha publicado en diferentes medios de comunicación, como por ejemplo la Agencia EFE bajo el titular “La Audiencia Nacional obliga a pormenorizar todos los conceptos en la nómina” o el Diario Expansión, e incluso en la página web de la Confederación General de Trabajadores (CGT) que difundía “La Confederación General del Trabajo informa de que la Audiencia Nacional ha estimado la demanda presentada por CGT frente a la mercantil Unísono Soluciones de Negocio SA, y declara el derecho de la plantilla a que la empresa entregue las nóminas con la debida claridad y separación al respecto de las diferentes cantidades a percibir por parte de los trabajadores.”

Entendemos, tal y como aboga nuestra Audiencia Nacional, que resulta fundamental que las nóminas que se entregan a los trabajadores cumplan los cánones mínimos de claridad y transparencia, principalmente, para no causarles un perjuicio privándoles de conocer, de una forma precisa, el origen de los conceptos devengados por su trabajo.

Elaborado por: María Ángeles Sandía Maldonado. Abogada en SÁNCHEZ DE LARA ABOGADOS

Las prestaciones por maternidad y paternidad no tributan por IRPF: reclama lo pagado indebidamente.

 

La normativa en la materia no es todo lo clara que debería y la AEAT (Hacienda) considera que las prestaciones por maternidad y paternidad tributan por IRPF.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha declarado que la  prestación por maternidad que abona la Seguridad Social, a través del Instituto Nacional de la Seguridad Social, está exenta del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas ), es decir, no tributa por IRPFy obliga a Hacienda a devolver las cantidades que se le han satisfecho indebidamente por este concepto. Esta sentencia es un importante precedente judicial que nos marca unas pautas a seguir y abre la puerta a reclamar lo indebidamente pagado a Hacienda.

Por tanto, todas las contribuyentes que hayan tributado por su prestación por maternidad podrán reclamar la devolución de lo pagado indebidamente. El plazo para reclamar es de 4 años desde el ejercicio fiscal en que se haya presentado la declaración de la renta en la que se tributó por la maternidad.

Del mismo modo, se podrán reclamar las cantidades tributadas por prestación por paternidad.

Inicialmente, presentamos una reclamación económico-administrativa a Hacienda, para que proceda a rectificar la liquidación efectuada y a la devolución de los ingresos indebidos. En la mayoría de los casos, la cuestión quedará resuelta en esta fase y solo en determinados asuntos será necesario acudir a la vía judicial.

No obstante lo anterior, en tanto no se produzca un cambio legislativo que indique expresamente que las prestaciones por maternidad y paternidad están exentas del IRPF y la AEAT no cambie de criterio, el consejo es seguir tributando por este concepto, para evitar el riesgo de sanción, y, posteriormente, reclamar a Hacienda la devolución de dichas cantidades.

Elaborado por: María José Rodríguez Rojas. Abogada en SÁNCHEZ DE LARA ABOGADOS

La adopción de mayores de edad en España

La adopción es un acto jurídico en virtud del cual una persona adulta toma como propio a un hijo o hija de otra persona, estableciendo con él o ella una relación paterno-filial o materno-filial con idénticos o análogos vínculos jurídicos que los que resultan de la procreación.

A continuación, analizamos un supuesto que se produce con mayor frecuencia de la deseada. Es el caso en el que, a raíz de la ruptura del vínculo que une a los progenitores de menores de edad (sea por divorcio, separación o ruptura de la relación personal que les unía no existiendo matrimonio), uno de ellos (en la mayoría de los casos que he conocido, el padre) hace dejación absoluta de sus responsabilidades como tal.

Se dan situaciones de total abandono de menores, en los que se podría solicitar la retirada de la patria potestad. Son progenitores que no cumplen en ningún momento con sus obligaciones alimenticias, afectivas y de relacionarse con su prole, perdiendo cualquier tipo de comunicación o contacto con su descendencia desde el momento en que se rompe la relación con el otro progenitor o progenitora.

En estas circunstancias, a veces, quien queda a cargo del o de la menor (habitualmente, la madre) rehace su vida con otra persona, dándose una situación de convivencia ininterrumpida entre su nueva pareja y el o la menor, que da lugar a lazos afectivos y a que, de hecho, formen una familia en la que quien no es madre o padre biológicamente, actúa como si lo fuera, cuidando al o a la menor como si de un hijo o hija suya se tratase. En ocasiones, a esa familia se suman más miembros con el nacimiento de otras criaturas, fruto de la nueva relación.

Acreditada esta situación de abandono del padre o de la madre biológica, la convivencia ininterrumpida y la existencia de esos vínculos materno/paterno filiales con la nueva pareja del progenitor o progenitora que actuó como tal, es posible que esa nueva pareja (que actuó como padre o madre, pese a no serlo biológicamente) solicite su adopción, aun después de que tal menor alcance la mayoría de edad, incluso aunque haya contraído matrimonio y haya formado ya su propia familia.

Los requisitos que exige la ley española para la adopción de una persona mayor de edad en estos supuestos son:

  • Deseo de adoptante y persona que va a ser adoptada de que se constituya la adopción, debiendo prestarsu consentimiento en sede judicial.
  • Con respecto a la edad, quien adopta ha de ser mayor de veinticinco años y en todo caso habrá de tener, por lo menos, catorce años más que la persona a adoptar.
  • Que la convivencia entre adoptante y la persona que va a ser adoptada comience antes de que ésta cumpla los catorce años, y sea ininterrumpida desde entonces hasta el momento de solicitarse la adopción.

En este sentido, entiendo que el concepto de “convivencia ininterrumpida” no equivale a “vivir bajo un mismo techo” todo ese periodo, sino a formar, de hecho, una familia y actuar como miembros de la misma. Una interpretación estricta del concepto “convivencia ininterrumpida” no protegería, injustamente, a quienes, integrando realmente una familia, no conviven bajo un mismo techo  durante una temporada -con motivo de cursar estudios en una universidad ubicada a una distancia tal del domicilio familiar que requiera vivir en otra ciudad o en el extranjero, por motivo laborales, independencia, etc.-, pero mantienen los vínculos afectivos y relacionales y asumen las responsabilidades y obligaciones propias entre progenitores y prole.

  • El progenitor (de la persona a adoptar) que a su vez es cónyuge de la persona adoptante, o está unida a ella por análoga relación de afectividad a la conyugal, deberá asentir a la adopción. Es posible solicitar la adopción aun en el caso de que la pareja se encuentre ya separada, incluso judicialmente, siempre que se hayan mantenido ese vínculo familiar con el padre o la madre no biológicos.

La adopción es posible, incluso aunque la pareja se haya divorciado, siempre que se haya mantenido el vínculo entre adoptante y adoptanda/o y hayan seguido actuando como miembros de una familia. Lo contrario, conllevaría una enorme discriminación y agravio comparativo respecto a los supuestos de divorcio de progenitores biológicos de una persona, en los que el divorcio, por sí, no rompe el vínculo ni legal ni afectivo que une a cada progenitor con su prole.

Se aconseja a quien se encuentre en esta situación que inicie cuanto antes el procedimiento judicial para la adopción de sus hijas/os, aunque biológicamente no lo sean, un procedimiento que en estos supuestos se simplifica muchísimo.

Con la adopción se formalizan los lazos de afectividad existentes entre la persona adoptada y su adoptante, reconociendo jurídicamente una relación materno o paterno filial que ya existe de hecho, y haciendo coincidir la realidad y sus sentimientos con la legalidad.

La adopción satisface el deseo y la necesidad emocional de las personas adoptadas de sentirse reconocidas e integradas jurídicamente en la que, de hecho, ya es su familia. Hace coincidir sus apellidos con los de las personas que considera sus padres o madres,  con los de hermanas/os engendrados por la persona adoptante y su padre o madre biológica (pareja del o de la  adoptante) y les proporciona la tranquilidad de tener la consideración legal de hija o hijo de quien de hecho ya es su padre o su madre, aunque biológicamente no lo sea.

Además, con la adopción se resuelven importantes cuestiones jurídicas que suelen preocupar a quienes viven estas situaciones: uso de apellidos, visitarse sin ninguna restricción en hospitales, poder decidir sobre un tratamiento médico o intervenciones quirúrgicas de urgencia, nombramiento como tutor o tutora, derechos hereditarios, etc.

Por todo ello, es aconsejable que se inicien los trámites para la adopción de estas personas que ya son mayores de edad cuanto antes.

Elaborado por: María José Rodríguez Rojas. Abogada en SÁNCHEZ DE LARA ABOGADOS.

La gestación subrogada, aspectos jurídicos

Indistintamente se utilizan los términos gestación subrogada, gestación por sustitución, gestación por encargo, maternidad subrogada, vientre de alquiler, madre portadora, madre suplente para hacer referencia a una misma realidad que consiste en que, en virtud de un contrato, realizado a título oneroso (a cambio de una contraprestación) o gratuitouna mujer consiente en gestar mediante técnicas de reproducción asistida, comprometiéndose a entregar la criatura nacida a quien contrata con ella o a otras personas (una persona o una pareja, del mismo o de distinto sexo, casada entre sí o no), renunciando a la filiación materna que le correspondería en favor de la persona o personas con quien contrata o de una tercera persona que pueden aportar o no sus óvulos o su esperma.

De este modo, los óvulos pueden ser aportados por la gestante o por otra mujer y el esperma con el que han sido fecundados puede pertenecer o no a la persona o a una de las personas a quienes se entregará el bebé.

Según la normativa vigente en España en la actualidad, este tipo de contratos por los que una mujer gesta a una criatura y posteriormente renuncia a su filiación materna en favor de la persona/s con quien/es contratante o de una tercera persona son nulos.

El principal aspecto jurídico que se plantea es el de determinar la filiación (vínculo jurídico entre dos personas por el que se consideran que son ascendiente y descendiente una respecto de la otra) de quienes nacen por gestación subrogada o de sustitución y su inscripción en el Registro Civil, es decir, como hijas/os de quién se inscriben en dicho registro.

En España las y los menores nacidos en virtud de un contrato de gestación o maternidad subrogada solo pueden inscribirse en el Registro Civil como hijas/os de la mujer que los parió. En estos casos, la inscripción de la filiación paterna podrá realizarse en favor del padre biológico en caso de que la gestante sea una mujer soltera. De estar casada, se presume que su cónyuge masculino es el padre biológico, pero existen mecanismos jurídicos para que la paternidad que conste en el Registro Civil sea la del padre biológico.

Pero, aun no constando en el Registro Civil la filiación de quien nació por maternidad subrogada en favor de las personas que contrataron con su gestante, si forman una unidad familiar de hecho, la normativa española les protege

  1. Mediante el acogimiento, si se considera que existe una situación de desamparo del o de la menor al no ejercer la madre gestante sus funciones como tal.
  2. Mediante la adopción. Si una de las dos personas que actúan como progenitores de hecho de la persona nacida por maternidad subrogada fuera su padre biológico, los trámites se simplifican enormemente. Bastará con el asentimiento de su consorte y que judicialmente se considere que procede la adopción en interés del menor para que se acuerde.
  3. Mediante el reconocimiento de paternidad. En caso de que el padre biológico de quien nació mediante gestación subrogada no figure en el Registro Civil como tal, cabe la posibilidad de atribuirle la paternidad por los medios que nuestra legislación pone a su alcance (ejercitando la correspondiente acción judicial de reclamación, impugnación o reconocimiento de su paternidad) e inscribir la filiación del menor a su favor en el Registro Civil.

Desde hace años, cada vez se conocen más casos de personas de nacionalidad española que deciden gestar a su descendencia en el extranjero, acudiendo a países como Estados Unidos, Canadá, México, Rusia, Ucrania, Georgia o Tailandia donde la maternidad subrogada está permitida y regulada. Algunas de ellas, al volver a casa con su bebé, se han encontrado con la imposibilidad de inscribir en el Registro Civil español la relación de filiación derivada del empleo de técnicas de gestación subrogada declarada por una autoridad judicial extranjera a su favor, por la disparidad de criterios entre la jurisprudencia y la Dirección General de los Registros y el Notariado sobre esta cuestión.

Esta controversia ha sido resuelta por el artículo 96 de la Ley 20/2011, del Registro Civil (entrada en vigor el 30 de junio de 2017), que considera título válido para inscribir en el Registro Civil español la filiación de una persona nacida en el extranjero por gestación subrogada, la resolución extranjera que reconozca su filiación mediante un contrato de gestación subrogada formalizado en ese país extranjero. Por lo tanto, la persona encargada del Registro Civil habrá de inscribir dicha resolución extranjera y la filiación que resulta de ella.

Las personas que figuren en el Registro Civil como progenitores de menores que nacieron por técnicas de gestación subrogada, tienen los mismos derechos que los progenitores biológicos de cualquier menor en cuanto a prestaciones por maternidad, permisos por maternidad y paternidad, reducción de jornada por lactancia o cuidado de menores, protección frente a despidos que tengan su causa en una discriminación por ser madres o padres, etc.

Elaborado por: María José Rodríguez Rojas. Abogada en SÁNCHEZ DE LARA ABOGADOS.